Colegiata Ntra. Sra. de los Reyes

Calcena está enclavada en un hermoso paraje en el cauce del río Isuela. En el siglo XIX superaba con creces los 1.000 habitantes, aunque el cierre de sus minas de plata y el abandono de la ganadería provocó un alarmante descenso de la población. En 1900, contaba con 776 habitantes y, en la actualidad, son 75 personas censadas, lo que no quiere decir que todas ellas residan en el municipio. Fue señorío eclesiástico y dependió hasta el siglo XIX del obispado de Tarazona, cuyos canónigos se preocuparon por enriquecer la localidad, motivo de ello es el sorprendente patrimonio con el que cuenta.

 

Uno de los tesoros que guarda esta localidad es la Colegiata dedicada a Ntra. Sra. de los Reyes, Tras la conquista cristiana se construyó una iglesia en estilo románico, donde actualmente se halla la Colegiata, y de la que sólo conservamos sus dos puertas originales y algún muro reaprovechado que resaltan y le dan un distinto color al templo.Calcena fue desde el año 1334 señorío de los obispos de Tarazona, lo que favoreció la monumentalidad del templo, así como las donaciones de los hijos de Calcena que contribuyeron con capillas, retablos, cuadros, orfebrería y ornamentos sagrados. Además en el término hay cinco ermitas: la de la Virgen y la de San José ambas en ruinas, la de la Virgen de Las Nieves o El Cortijo, la de San Roque y la de San Cristóbal, conocida popularmente como "el Santo". se encuentra situada en la parte más elevada de la población.

El edificio actual es el resultado de la suma de estilos y épocas. Del primitivo templo románico sólo quedan los muros norte y sur, no completos, así como la puerta del lado de la epístola, con arco de medio punto de cuatro arquivoltas que se apoyan en columnas con capiteles decorados con hojas.

 

Esta obra es tardía (s. XI-XII), pero es uno de los pocos ejemplos de románico al sur del río Ebro. En el s. XVI en el templo se inició una honda transformación impulsada por D. Hernando de Aragón y que continuó hasta el s. XVIII, logrando el aspecto actual.

Es un edificio renacentista, iglesia de “salón’, con tres naves de igual altura, con bóvedas estrelladas, sostenidas por columnas cilíndricas.

CALCENA. "La Cara Oculta del Moncayo."

Fue señorío eclesiástico y dependió hasta el siglo XIX del obispado de Tarazona, cuyos canónigos se preocuparon por enriquecer la localidad, motivo de ello es el sorprendente patrimonio con el que cuenta.

1.ALTAR MAYOR: Realizado en madera y colocado en 1610 y costeado por D. Clemente Serrano, hijo de Calcena. Fabricado en Tarazona por el escultor Diego Martínez y ensamblado por D. Jaime Viñola, en estilo plateresco. Preside el retablo la imagen de Ntra. Sra. de los Reyes y representa motivos relativos a la vida de la Virgen. Está dedicado a la Virgen de los Reyes y presenta Sagrario a modo de baldaquino cerrado por dos hermosas puertas a modo de pintura decoradas con San Jerónimo y San Francisco de Asís.

2.CAPILLA DE SANTA CONSTANCIA: La Capilla de Santa Constancia se advoca en la antigua sacristía del templo, contigua al ábside mayor y abierta al último tramo de la epístola. Su datación se remonta al año 1729, cuando la cofradía de Santa Constancia en capítulo extraordinario y bajo la presencia del notario Francisco Germán deciden erigir un espacio de culto a su patrona. La principal pieza de este espacio es su notable retablo, con imágenes de Sta. Constancia, los Apóstoles Pedro y Pablo y S. Pedro Arbués, de traza barroca propio del genial cincel de José Ramírez. Los cuadros laterales representan el Martirio de Sta. Constancia y la Llegada de las reliquias a Calcena. La decoran escudos del Papa Julio II. En la embocadura se encuentra el escudo de la Villa de Calcena.

3.CAPILLA DE SAN BABIL: Retablo plateresco con tablas que representan escenas de la vida de Cristo. La central muestra la Adoración de los pastores. La preside una talla policromada de S. Babil.

4.RETABLO DE LA DEGOLLACIÓN DE SAN JUAN BAUTISTA: Recientemente restaurado, es una de las joyas del templo. Se encuentra en la nave de la epístola enclavada en el segundo tramo y abierta como las demás de forma cuadrangular. Pintado por el pintor real Jerónimo Cosida y del escultor Fierres del Fuego y concluido en 1559, fue costeado con intencionalidad funeraria por D. Pedro Villarroya, hijo de Calcena que fue canónigo de Tarazona y tesorero de la catedral de Tortosa.

En la parte baja se encuentra el Nacimiento de S. Juan Bautista, el Martirio y el Banquete de Herodes. En la parte superior, S. Pedro y S. Pablo, medallón con La Virgen y el niño y S. Juan Evangelista y S. Roque. En el remate el Bautismo de Cristo. En las paredes se encuentran los Evangelistas.

5.CAPILLA DEL CRISTO: Destruida por un incendio en 1984. Es interesante el zócalo realizado en Calcena en el s. XVI. La parte superior de los muros, presentan relieves en piedra con pasajes de la Pasión de Cristo. En las jambas esculturas de S. Pedro y S. Pablo (s. XVI. Taller d. Gabriel Yoli).

6.RETABLOS DE FRANCISCO JAVIER Y S. IGNACIO: Escuela aragonesa. Año 1691.

7.CORO: El coro es una de las piezas más espléndidas del templo, se trata de una sillería labrada con veintiún sitiales que se cierra con una magnífica rejería en bronce, remate de madera y laterales con piedras y jaspes del término de Val de Plata.

 

8.CAPILLA DE PENTECOSTÉS O DEL ESPIRITÚ SANTO: Construida como capilla de enterramiento fruto del ilustre mecenazgo del obispo Diego Chueca, nacido en Calcena en 1597. Dedicada al Espíritu Santo, el retablo fue colocado en 1659, pintado por Juan Floren y esculpido por Pedro Virto. Los lienzos representan la Venida del Espíritu Santo. A la izquierda se halla el sepulcro del Obispo Chueca, cuyo escudo se encuentra en la embocadura de la capilla.

El espacio de la misma es de planta cuadrangular de él destacan la magnífica cúpula ornada con ricas yeserías de tradición barroco-mudéjar por el empleo rítmico del lazo de ocho puntas y la propia sepultura del obispo con estatua sedente en madera policromado bajo arcosolio en piedra negra del lugar.

9.RETABLO DEL DESCENDIMIENTO: Columnas corintias sosteniendo un frontón que enmarca un gran lienzo tenebrista de escuela aragonesa del s. XVIIrepresentando el descendimiento de Cristo de la Cruz. La capilla fue fundada por Luis Ubau Gracia de Arnada. Tenía sacristía propia.

10.CAPILLA DE SANTIAGO APÓSTOL: Aunque modesta en su tamaño, presenta uno de los mejores retablos del templo ya que el artífice de su escultura fue el genial Juan de Rigalte y fechado en 1592. Magnifica obra en madera de estilo renacimiento del s. XVI. Representa a S. Miguel, Santiago y S. Agustín. En el banco hay tres pinturas sobre tabla, fruto del pincel de Rolan de Mois 1584-1594, que muestran la Adoración de los Reyes, Cristo en la cruz y la Circuncisión.

11.CAPILLA DEL ROSARIO: La fundó D. Pedro Villalón de Calcena (hijo ilustre del pueblo), capellán del Papa Julio II, el Papa de la Capilla Sixtina. El retablo es barroco del año 1758. La capilla conserva de su origen la rica embocadura en arco de medio punto, las yeserías con imágenes des San Pedro y San Pablo y un cuadro de armas del fundador, una cornisa interior y en sus ángulos los cuatro evangelistas y las claves artísticas de madera dorada, sobresaliendo la central con el cuadro heráldico.

12.CAPILLA DE LA VIRGEN DEL PILAR: Es la más tardía en su contrucción, es amplia y gemela a la de Santa Constancia. Tiene representaciones de San Cristóbal y San Agustín, angelotes ya acabando con la aparición de la Virgen del Pilar  Retablo barroco del s. XVIII. En el lateral derecho existe un retablo de la escuela aragonesa del s. XVII, en madera dorada y un lienzo tenebrista representando el Martirio de S. Bartolomé. En la embocadura sobresalen los adornos y figuras en yesos.

13.TORRE: De estilo mudéjar es de piedra en la base cuadrangular y ladrillo en la parte alta rematada en una brillante cúpula.Como en las torres mudéjares de Teruel, en la parte inferior posee un pasadizo.

CRIPTA: Bajo el coro hay una cripta abovedada labrada en la roca a la que se accede por una pequeña trampilla, donde se conservan las momias de Calcena. Se desconoce el origen de estos cadaveres momificados, aunque se cree que proceden de la peste que asoló la localidad en 1653.

La Virgen del Rosario y Santa Constancia, patronas de la localidad.